6 nov 2010

Mi hijo Marcelo es un luchador social, no un terrorista

Norma Toro madre de Marcelo Rivera.- Norma Toro es la madre del Presidente Nacional de la FEUE, Marcelo Rivera, conversamos con ella para conocer que está pasando con su hijo que lleva casi once meses detenido en la Cárcel Nº 2 del Ex Penal García Moreno de Quito. Marcelo lleva 19 días en Huelga de hambre.

En un ambiente de nostalgia y tristeza Norma nos contó algunas facetas de la vida de Marcelo. Recuerdo que en el Jardín de Infantes, en la Escuela y Colegio fue acreedor de varios premios en diferentes concursos, era reconocido y elogiado por sus profesores por el desempeño académico.


Por cuestiones de trabajo para terminar el Colegio le toco enfrentar la vida solo, se quedó en Quito, en el Colegio 5 de Junio en donde se destacó por el liderazgo y su ímpetu de lucha por eso lo eligieron Presidente Nacional de la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador FESE y luego presidente de la Juventud Revolucionaria del Ecuador JRE, viajó por las provincias del Ecuador y conoció mas la pobreza y miseria, se afirmó en sus principios revolucionarios de cambiar la situación del país.


En el 2005 ingresó a la Universidad Central del Ecuador, a la Facultad de Filosofía, en la Escuela de Ciencias Sociales, siempre fue un buen estudiante, no perdió ni un año y egresó en septiembre del 2009, siendo uno de los mejores estudiantes. Fue presidente de la FEUE Quito y ahora de la FEUE Nacional. En enero del 2010 fue expulsado y no le entregan su título.


Nunca me opuse a lo que él quería ser, admiro lo que mi hijo hace, me siento orgullosa de tener un hijo que lucha por el bienestar de todos, siempre estuvo con los estudiantes, por el carné estudiantil, el libre ingreso, por los derechos de los estudiantes, en contra del atropello a los más pobres, en contra de los gobiernos corruptos y mentirosos. Ese es mi hijo un luchador social, no un terrorista, afirma mientras su rostro se entristece y sus ojos se llenan de lágrimas.


No lloro de pena o de cobardía, lloro de alegría al saber que mi hijo es reconocido por sus compañeros, por el apoyo que recibe de miles de estudiantes y de gente humilde que en las calles repudia la persecución de la que es víctima mi hijo y otros dirigentes de organizaciones sociales, indígenas y hasta policías, pido justicia y sé que el único delito que ha cometido Marcelo es el de oponerse a este gobierno, a defender a la Universidad Central del Ecuador y denunciar a los mentirosos y a los enemigos de la Universidad.


Con mi hijo se está cometiendo una injusticia, nadie, ni siquiera el mismo Dr. Edgar Samaniego, Rector de la Universidad, lo acusa de haberlo agredido, en su declaración afirma que no lo vio el 8 de diciembre, los testigos declaran no haberlo visto o escuchado. No han probado nada, sin embargo en la audiencia de juzgamiento que terminó el lunes 25 de octubre el Tribunal Tercero de lo Penal resolvió declararlo culpable de un delito que no cometió.


Esta decisión es puro capricho del Presidente Correa que meses atrás ya le amenazó en sus cadenas sabatinas y luego le tendió esta trampa en la Universidad.


Toda nuestra familia es perseguida, mis dos hijos también son perseguidos. Al menor que apenas tiene 15 años le tuvimos que cambiar de Colegio. El propio Rector de la Universidad Central me mando a llamar y luego de revisar una lista de estudiantes a los cuales les persiguen, afirmó que mi hijo que estudiaba en el Colegio Odilo Aguilar es un delincuente.


No satisfecho el Gobierno y el Dr. Samaniego con la persecución a mis hijos, hoy toma represalias en mi contra. En estos días he recibido una comunicación escrita en la cual se notifica la cancelación de mi contrato de trabajo, disponiendo así la salida de mi sitio de vivienda y trabajo, puesto que yo cumplo con la función de conserje en la Universidad.


Soy una madre de familia que me gano el sustento de mi familia con mi trabajo, con mi sudor y mi esfuerzo, trabajo más de la ocho horas reglamentarias, cumplo varias funciones, tareas pesadas de limpieza y sin embargo no he tenido, ni una sola multa, porque al igual que mi hijo somos responsables con nuestras tareas.


Mi hijo se declaró en huelga de hambre el 17 de octubre, son 19 días que no ingiere ninguna clase de alimentos como una medida para exigir que la justicia no ceda ante las presiones del gobierno, sin embargo de los atropellos que se cometen vamos a continuar en esta lucha, hasta que mi hijo salga libre.


Señor Presidente Rafael Correa no tengo que pedir disculpas o perdón por qué no hemos cometido ningún crimen, solo quiero pedirle que haga justicia en este país, mi hijo no es un terrorista y usted lo sabe, también lo sabe la jueza. Somos una familia pobre pero decidida a luchar en contra de las injusticias hasta las últimas consecuencias.

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